Las series situadas en hospitales se han convertido con el paso de los años en un subgénero dentro de las producciones televisivas. Los espectadores están familiarizados con enfermedades de nombre casi impronunciable y con la vida sin horarios del personal sanitario. Son muy pocas las que centran su mirada en los pacientes y todavía menos las que se ocupan, aunque sea de pasada, de los que no llegan a la mayoría de edad.

A ese colectivo se dirige la mirada de Polseres vermelles, una serie que con solo una temporada emitida en TV-3 ha alcanzado el estatus de fenómeno en Cataluña y ha pegado el salto a EE UU de la mano de Steven Spielberg. El tono vitalista, la ternura y el humor de la serie encandilaron al director, lo que ha facilitado su llegada a la cadena ABC, que ya trabaja su propia versión. Antes de su desembarco americano la serie hará escala en el canal TNT, donde mañana se estrena la versión doblada al español bajo el título de Pulseras rojas.

El título de la ficción hace referencia al grupo que forman seis adolescentes que deben pasar una larga temporada ingresados en un hospital. Sus respectivas enfermedades los aíslan del mundo exterior pero no impiden que siguan siendo solo unos jóvenes que quieren divertirse y experimentar vivencias propias de su edad como el primer amor, la búsqueda de la identidad propia o el valor de la amistad.

 

 

 

A lo largo de sus 13 capítulos, Pulseras rojas no evita hablar de las enfermedades que sufren los seis protagonistas -que van desde el cáncer a la anorexia- pero apuesta por imprimir al relato un tono optimista. La historia que vertebra la serie parte de la experiencia personal de Albert Espinosa (creador de Puseras rojas), quien pasó gran parte de su adolescencia ingresado en el hospital y que ya plasmó en el guión de la película Planta 4º (dirigida por Antonio Mercero en 2003) y en su novela El mundo amarillo.

 

La serie tiene una realización muy cuidada, una historia con gancho y reparto muy joven que se maneja con mucha naturalidad. El trabajo de los actores queda un tanto eclipsado en la versión doblada al español por unas expresiones y giros gramaticales un tanto forzados para unas conversaciones entre adolescentes (TNT da la opción de ver la serie en V.O.S, así que recomendamos ver Pulseras rojas en su catalán original). El otro punto débil de la serie es el abuso innecesario de una emotividad que hace que algunas escenas sean demasiado lacrimógenas.

 

 

 

 

La versión que ya prepara la cadena ABC tiene como título The Red Band Society, está producida por el propio Spielberg y escrita por Martha Kauffman, crocreadora de Friends.


Pulseras rojas ha sido también un éxito en las redes sociales. Para saber más sobre la serie:

Página de Facebook de Polseres vermelles

Página oficial de la serie en TV-3

El blog de Pulseras rojas en TNT (con detalles sobre el rodaje de los capítulos)

La banda sonora de la serie en Spotify

Perfil de Twitter de Albert Espinosa (creador de la serie)

 

VIA El País