El Fondo Monetario Internacional dibujó ayer un futuro más optimista del esperado sobre el panorama de la economía global gracias al rápido crecimiento de Estados Unidos y a los esfuerzos de la zona euro para contener la deuda. Pero en ese escenario tranquilizador no entra España, que no cumplirá los objetivos del déficit y cuya contracción del PIB en 2012 -que el organismo internacional estima en el -1,8%- queda incluso una décima por encima de las previsiones del Ejecutivo de Mariano Rajoy. Aun así el informe ‘Perspectivas Económicas Globales’ prevé que España vuelva por la senda del crecimiento el próximo año, aunque sea con un anémico 0,1%.

El objetivo de reducir el déficit público al 3% en 2013 como promete el Gobierno se antoja una meta inalcanzable a juicio del Fondo, que casi duplica esa cifra hasta situarlo en el 5,7%. Ese capítulo no bajará del 6% este año, por lo que quedará siete décimas por encima del 5,3% establecido Madrid. Pese a estos desajustes, la institución que preside la francesa Christine Lagarde se distancia de la línea dura marcada por Alemania y el Banco Central Europeo. «La austeridad sola no puede salvar las enfermedades económicas en la mayor parte de las economías avanzadas».

Sobre el caso español destaca que «el nuevo objetivo de déficit comprensiblemente tiene como objetivo una muy amplia consolidación y es, en general, apropiado aunque un ajuste ligeramente más moderado, que se acomodase al desarrollo cíclico, habría sido preferible». Es decir, los recortes deben tener en cuenta la frágil situación socioeconómica para no ahogar la propia economía.

Pese a esas palmaditas en las espaldas del Gobierno español, la frialdad de los datos muestran como tarea poco menos que imposible contener el gasto público en los niveles exigidos por Bruselas en los al menos próximos cinco años. Las proyecciones del organismo internacional indican que, si bien la tendencia del déficit continuará a la baja, lo hará de forma tan moderada que incluso en 2017 no se reducirá todavía por debajo del 4%.

Alto paro y baja inflación

En lo que se refiere al desempleo, España seguirá a la cabeza de Europa con un tasa del 24,2% este año para apenas reducirse hasta el 23,9% en 2013. Por contra, la inflación registrará un tendencia a la baja, hasta el 1,9% en 2012 y menos aún, el 1,6% en 2013, tras haber cerrado el pasado ejercicio con un 3,1%.

El Fondo hace suyas algunas de las líneas de pensamiento defendidas desde hace tiempo por Estados Unidos para combatir la crisis en Europa, destacando que las soluciones no proceden únicamente de los gobiernos nacionales y urge a actuar a las autoridades europeas. Por ejemplo, pide profundizar en las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo con inyecciones de liquidez a los bancos, el compromiso reciente de asegurar el ‘cortafuegos’ europeo y los pasos hacia la integración fiscal, que «han ayudado a calmar algo los mercados y la incertidumbre».

Sin embargo, España no será el único país de la eurozona que no consiga cumplir con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento ya que, según los datos de los que dispone la institución, tampoco alcanzarán un déficit del 3% en 2013 Irlanda (7,4%), Países Bajos (4,9%), Grecia (4,6%), Eslovenia (4,2%) y Francia (3,9%). La secretaria de Política Económica y Empleo del PSOE, Inmaculada Rodríguez Piñero, reclamó por su parte al Gobierno que rectifique su política económica y haga caso de los avisos del FMI.


El Banco de España sugiere subir el IVA

El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, mostró sus dudas sobre el cumplimiento de los ingresos y gastos de los presupuestos generales del Estado de 2012 e incluso apuntó una posible alza de los impuestos indirectos para contrarrestar la previsible desviación.

Así se expresó Fernández Ordóñez durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados ante la Comisión de Presupuestos, en la que destacó los riesgos a la baja de la previsión de ingresos y gastos en las cuentas de 2012 y animó al Ejecutivo a que extreme su precaución ante posibles incumplimientos. En este sentido, defendió, si fuera necesaria, una subida de los impuestos indirectos -en clara alusión al IVA-, por entender que generan menos distorsión sobre el crecimiento y por el hecho de que los tipos están más bajos que en el resto de países desarrollados.

Fernández Ordóñez no ha descartado que los incrementos impositivos aprobados por el Gobierno con carácter temporal se conviertan en permanentes.

Durante su intervención también se refirió a la reforma laboral y aseguró que si las empresas utilizan de manera rápida las distintas vías de flexibilidad interna, el posible aumento del desempleo a corto plazo se verá mitigado.

Además defendió que la ley de estabilidad presupuestaria mejore de forma significativa la transparencia de la actuación de las administraciones públicas. A su juicio, la ejecución presupuestaria de 2011 mostró las carencias en la disponibilidad de información que impidieron detectar a tiempo la existencia de desviaciones presupuestarias y retrasaron los mecanismos para hacer cumplir los objetivos de consolidación.

Fernández Ordóñez definió como «ineludible y necesaria» la consolidación fiscal, para restaurar el crecimiento económico a medio plazo, a pesar de que la magnitud del ajuste perjudique la actividad económica a corto plazo.


VIA Las Provincias