¿En qué consiste un aval bancario?

Un aval bancario es un contrato de afianzamiento, mediante el cual el Banco garantiza ante un tercero, el cumplimiento de una obligación, como por ejemplo: pagar un alquiler de un local, que vamos a ejecutar una obra en forma y tiempo, pagar una determinada compra llegado el momento, etc.

Cuando un cliente o un proveedor nos piden un aval bancario, lo que busca es consolidar su garantía. De este modo sabe que, en el caso de ejecutar el aval (solicitar que se cumpla), el banco suele contar con patrimonio y liquidez inmediata, para satisfacer su petición al instante.

Hablamos de patrimonio y liquidez, ya que, cuando ejecutamos el aval, lo que estamos solicitando al banco es una compensación económica prefijada, por incumplir la obra o el pago de las rentas atrasadas.

¿Que estudian los Bancos para aprobar un Aval?

Un aval es un riesgo, como un crédito, salvo que con este no supone una salida inmediata de dinero por parte del banco, pero puede suponerlo en un futuro, si la otra parte lo ejecuta. Llegado este momento el Banco, que ha cumplido, se dirigirá a nosotros, solicitando que le reintegremos dicha cantidad. El riesgo reside en que no lo hagamos.

¿Cómo se monta un aval?

Una vez nos concedan un aval, debe formalizarse. El beneficiario de un aval, nos habrá dado un impreso que el banco habrá estudiado y donde recoge el compromiso del mismo. Nos será entregado por el Banco una vez que lo firmen, para que se lo demos al beneficiario. Dicho aval queda inscrito en un Registro de Avales de la entidad.

Nosotros, como clientes firmamos en la Notaria que hemos recibido dicho aval, cual es el coste del mismo, y quien queda obligado ante el banco a satisfacer las cantidades que este haya de entregar. Este documento es el contraval.

¿Cuánto me cuesta el aval?

El aval tiene tres tipos de comisiones. Las dos primeras son de las denominadas de arranque, la comisión de estudio y de apertura, se cobran solo una vez, sobre el nominal del aval. La otra es la de riesgo, una comisión que nos aplican trimestralmente. Además de estos costes, tenemos que tener en cuenta el derivado de la intervención del notario, que generalmente será un 0.3%.

¿Qué Clase de avales hay?

Hay dos grandes clases de avales en sentido estricto:

-Los avales económicos, en los que se garantiza que se va a pagar algo en un futuro. Si dicho pago está recogido en un pagare o una letra, se denomina avales financieros.

Los avales técnicos, aquellos en los que se garantiza que vamos a efectuar una obra o servicio tal y como nos ha solicitado.

Estos últimos avales son los habituales en los concursos de adjudicaciones con la Administracion. Es más, para poder participar y presentar nuestra oferta, se suele solicitar un preaval.

Lo que si tenemos que tener en cuenta es que, el mundo de los Avales, no deben de ser un mundo desconocido, es una herramienta que merece la pena conocer, por si algún día vuestra empresa se embarca en el mundo de los concursos.

El saber no ocupa lugar.