MINISTRO DE ECONOMÍA, LUIS DE GUINDOS

 

España ha recuperado buena parte de la confianza del inversor a lo largo de 2013, lo que le ha permitido mejorar sustancialmente su financiación en los mercados y conseguir en el conjunto del año un ahorro en el pago de intereses de la deuda superior a 8.500 millones.

La buena acogida que han seguido teniendo las últimas emisiones del Tesoro Público, una vez captado el 100 % de las necesidades de financiación a medio y largo plazo, han ayudado a superar el ahorro de 8.500 millones de euros estimados a finales de noviembre por el ministro de Economía, Luis de Guindos.

Desde la gestora de las cajas, Ahorro Corporación, afinan un poco más este cálculo; de los 38.590 millones de euros presupuestados para el pago de intereses, el gasto real debería ascender a unos 30.000 millones.

Todo ello teniendo en cuenta un aumento de la deuda del Estado en circulación en unos 85.000 millones de euros por el déficit público, el plan de pago a proveedores, la contribución de España al fondo de rescate y la segunda ronda de recapitalización de los bancos.

Desde comienzos de año España no ha dejado de reducir sus costes de emisión, y se ha sobrepuesto a factores desestabilizadores como el rescate de Chipre o la delicada situación política de Italia; hace apenas un año incluso se cuestionaba aún el futuro del euro.

Sin embargo, el apoyo implícito del Banco Central Europeo (BCE), la mejora del sector exterior y la paulatina recuperación de algunos indicadores, que han permitido al país dejar atrás la recesión en el tercer trimestre del año, permitían a España consolidar su posición y recuperar la confianza de todos los actores del mercado.

Desde enero, la deuda soberana española en manos de extranjeros se incrementaba más del 9 % y un 20 % en los últimos doce meses, al tiempo que las tres grandes agencias de calificación -Moody’s, Fitch y Standard & Poor’s mejoraban su perspectiva sobre el país.

El analista de XTB Francisco Sánchez-Matamoros apunta, en líneas generales, a la relajación de las tensiones en el seno de la Unión Europea gracias a la mejora de algunos datos macroeconómicos, lo que ha quitado presión a los tipos de interés de la deuda española y también de otros países de la periferia europea.

La mejor percepción que se tiene de España en el exterior se ha notado también en el mercado secundario de deuda, donde la prima de riesgo ha pasado de los 359 puntos básicos con los que comenzaba el año a situarse en torno a 240, tras haber marcado su pico más alto en febrero, en 391 puntos básicos.

El interés del bono español de referencia, a diez años, cuyo diferencial con el alemán del mismo plazo mide el riesgo país, se ha reducido al 4,1 % desde el máximo de febrero del 5,4 %; en algún momento del año, ha llegado a cotizar por debajo del 4 %.

La rebaja de intereses ha sido, tomadas en conjunto todas las emisiones, de aproximadamente el 15 %, ya que al cierre de 2012 el coste medio de la emisión era del 3,01 %, frente al 2,50 % estimado al cierre de noviembre de 2013.

No obstante, en algunas referencias la rebaja ha sido muy notable; a corto plazo, la más llamativa ha sido la de las letras a un año, que en las sucesivas subastas han reducido su rentabilidad a la mitad, al pasar del 1,5 % al 0,7 %.

Por primera vez en tres años, el Tesoro colocaba deuda a un año por debajo del 1 %, y ya en noviembre reducía su interés al menor nivel de toda la serie histórica.

El Tesoro arrancaba el año con inmejorables expectativas y parte de los deberes ya hechos, después de haber captado en 2012 más importe del previsto para hacer frente a las necesidades del ejercicio.

En las sucesivas emisiones de deuda de 2012 a distintos plazos captó más de 205.000 millones, aunque, si se tiene en cuenta sólo la deuda a medio y largo plazo, el Tesoro consiguió 97.057 millones, el 113 % de lo presupuestado para todo el periodo.

Las menores necesidades de España en 2013, en el que los vencimientos alcanzaban 168.746 millones, han permitido al país quedarse en cifras inferiores a las del ejercicio anterior, cuando se rozaron los 250.000 millones de euros de emisiones.

Y de cara a 2014, las perspectivas de los expertos son de un optimismo moderado, con la prima de riesgo en torno a 180 o 200 puntos básicos en la primera mitad del año y los costes de financiación de España claramente decreciendo