QUE ES MARF?

El MARF es un mercado de Renta Fija para emisiones de pymes, o mejor dicho para emisiones de medianas empresas. Vendría a ser al AIAF lo que el MAB es para el Mercado Continuo. La idea es facilitar el acceso de las empresas a los inversores en renta fija, superando las dificultades que encuentran en el AIAF aquellas empresas que no tienen una gran dimensión.

 

Objeto y ámbito de aplicación

El Mercado Alternativo de Renta Fija (citado también, en adelante, como el “Mercado”) tiene por objeto la financiación empresarial a través de los mercados de capitales, mediante valores negociables de renta fija, que sean emitidos por entidades en las que concurran circunstancias que requieran un cauce singular o diferenciado respecto de los mercados secundarios oficiales y estén destinados a inversores cualificados, según se define en la normativa española de valores.

 

¿Por qué y para qué nace el MARF?

Este nuevo mercado nace como una preocupación del Gobierno para paliar la sequía crediticia de la banca y, por tanto, la falta de financiación a las empresas, así como por una imposición de Bruselas recogida en el Memorando de Entendimiento (MoU, según sus siglas en inglés) en el que se debía ayudar a las empresas españolas a buscar nuevos canales de financiación. «Y es que sólo en 2012 los créditos a empresas sufrieron un severo ajuste del 8,5% y llevamos cuatro años consecutivos con esta tendencia», explica Rodrigo García de la Cruz, profesor del Master en Corporate Finance del IEB. Este nuevo mercado alternativo está dirigido para que las pymes y medianas empresas puedan emitir deuda y eviten la dependencia de la financiación bancaria.

¿Qué empresas pueden acudir al MARF?

Las empresas que quieran emitir en el Mercado Alternativo de Renta Fija deberán ser solventes y con una cuenta de resultados saneada. Aunque el MARF es para pymes, «inicialmente será más para empresas medianas y ya posteriormente para más pequeñas», destaca García de la Cruz. Según fuentes del sector, la radiografía de las compañías debe reunir, al menos, los siguientes requisitos: ser una empresa mediana o grande, tener un ebitda superior a 10 millones de euros, unas ventas mayores de 50 millones y con crecimiento en el último año, un ráting de igual o superior a ‘BB’ y un ratio deuda/ebitda preferiblemente inferior a 4. En cualquier caso, según el profesor del IEB, «estos son datos aproximados y pueden variar en función de la demanda de la emisión, el plazo y el propio perfil del emisor».

¿Cuántas empresas podrían participar en los primeros meses?

Según un estudio realizado por el IEB y Axesor, 100 empresas españolas cumplirían hoy con el perfil idóneo para emitir en este nuevo mercado de manera inmediata. Si bien, el espectro potencial es mucho mayor y se acercaría a las 800 empresas.

¿Se necesita un rating para emitir?

Sí. Una de las claves del MARF es la de confianza en los inversores en materia de transparencia y de información sobre la solvencia del emisor. En cuestión de transparencia, los requisitos serían muy similares a los de los mercados secundarios oficiales al exigirse cuentas anuales auditadas, informes semestrales y publicación de hechos relevantes. En cambio, el folleto (documento regulado necesario para realizar las emisiones en mercados secundarios oficiales), será sustituido por un documento informativo, más simplificado y con un formato estandarizado establecido por el mercado y aprobado por la CNMV. La estandarización facilitaría su cumplimiento, indican desde el IEB. En cuanto a la calificación crediticia, será necesario un rating emitido por una Agencia de Calificación Crediticia (CRA) registra y certificada por ESMA.

¿Qué clase de emisiones se realizarán?

Habrá dos tipos de emisiones, pagarés y bonos, según si las necesidades de financiación más acuciantes sean de corto plazo o se opte por emitir instrumentos a largo. «Esto permitía al emisor obtener economías de escala si decidiera emitir diferentes instrumentos y al inversor encontrar el instrumento que más se adecue a sus objetivos de rentabilidad-riesgo», según recogen en el IEB. Además, el importe de las emisiones oscilará entre 20 y 25 millones de euros, aunque no se descarta que puedan producirse a partir de 10 millones o superiores a 50 millones. Por lo que una calificación crediticia completa y regulada es imprescindible frente a un simple scoring. Diez claves para entender el MARF Otras noticias Blog Enrique Quemada | El MARF, un instrumento necesario De Guindos: el MARF nace para “completar las fuentes de financiación de la economía española” Página oficial del MARF

¿A qué tipos saldrán las primeras emisiones?

Se estima que los tipos estarán situados en una rentabilidad media del 7% ó el 8%, «tipos muy interesantes para los inversores», apunta Rodrigo García de la Cruz. Aunque, como suele ser habitual, depende del emisor, la liquidez y del plazo. Los costes iniciales estimados para los emisores (asesores, colocadores y folleto) se estiman en el 3% para todo el plazo de la emisión.

¿Qué inversores podrán acudir?

El público objetivo por excelencia serán básicamente inversores institucionales tanto nacionales como internacionales, debido a que este mercado funcionará bajo un Sistema Multilateral de Negociación (SMN). El profesor del Master en Corporate Finance del IEB destaca que el Ministerio tiene previsto abrir este mercado a Fondos de Inversión y Fondos de Pensiones de forma que cualquier gran inversor pueda comprar parte de estas emisiones e incluirlas en sus portfolios de inversión. «Tampoco existirán limitaciones para las entidades de capital riesgo, ni para las aseguradoras. En cuanto al nominal unitario será de 100.000 euros y estará sujeta a las nuevas directivas que plantea MIFID II», apunta.

¿Es pionera España en este mercado?

No, este tipo de mercado funciona con éxito en otros países como Noruega (Oslo AMB), que fue pionero en 2005 y a finales de 2012 contaba con 165 emisiones, pero también existe en Alemania (Mid-cap Bond Market), Francia (Alternext), o Italia (Extra Mot Pro).

¿Existen otros mercados alternativos en España para las pymes?

Sí. Al margen de este mercado que comenzó ayer su andadura en el que las empresas pueden emitir bonos y pagarés de renta fija, las pequeñas y medianas empresas también pueden financiarse a través del Mercado Alternativo Bursátil (MAB). La única manera de hacerlo en el MAB es mediante la salida a bolsa. Este mercado, que comenzó en 2008 a funcionar, cuenta a día de hoy con 21 compañías cotizando.

¿Se están dando los pasos adecuados para su éxito?

Si, por un lado, con la exoneración de retención a las rentas obtenidas por los sujetos pasivos de Sociedades como consecuencia de la adquisición de activos financieros en el citado mercado. Y, por otro, ayudando a que las primeras emisiones tengan demanda y liquidez suficiente mediante una sub-línea ICO Pagarés y Bonos de Empresas de 1.000 millones de euros para el ejercicio 2013 que podría ir incrementándose hasta alcanzar un total de 3.000 millones de euros en tres años, todo ello recogido dentro de la línea ‘ICO Empresas y Emprendedores 2013’. Este mercado nace con grandes expectativas, ya que Axesor Rating (la primera agencia de Rating Española) asegura que este mercado para pymes podría movilizar hasta 1.000 millones de euros en solo un año, con un objetivo de que se produjesen como mínimo entre 20 y 30 emisiones al año. Aunque el MARF se estrenó ayer, se espera que esté funcionando con varias emisiones antes de final de año.