El sector confía en que no se quiebre su buena trayectoria exterior, que el año pasado supuso casi 33.000 millones en contratos

Las constructoras admiten el perjuicio causado por el conflicto de Panamá, pero le restan peso

¿Un «contratiempo común en muchas obras de gran envergadura» o todo un torpedo a la construcción española, ahora que va «como un tiro» en el exterior? La mayoría de los expertos consultados, se sitúan en el término medio al valorar las consecuencias del conflicto surgido en las obras del Canal de Panamá, que podrían quedar paralizadas si Sacyr cumple su amenaza de no seguir trabajando hasta que no se le paguen unos sobrecostes que cuantifica en 1.200 millones de euros.

 

Ninguno de los expertos, quiere entrar al detalle de hasta qué punto, está justificado reclamar una cantidad tan alta que, a priori, podrían justificar una suma importante, aunque sí coinciden en que los conflictos por sobrecostes son cosa común a nivel internacional… y también nacional.

Entre los últimos casos sonados en España de proyectos a los que se les dispararon las cuentas cabe citar desde las obras del AVE Madrid-Barcelona, que lo hicieron un 31% por encima de los 6.822 millones previstos, hasta los 1.000 millones más que costó la terminal 4 del aeropuerto de Barajas o los cerca de 6.900 millones (el triple de lo inicial), España no es el único país europeo que pasan cosas así… por ejemplo, el túnel del Canal de La Mancha duplicó su factura hasta los 8.350 millones de dólares, el nuevo aeropuerto de Berlín hizo lo propio hasta los 5.000 millones de euros y por la sede de la orquesta filarmónica de Hamburgo los alemanes tendrán que pagar 790 millones, diez veces más de lo presupuestado. También en América Latina no son extraños estos desajustes presupuestarios.

Entonces, ¿corre peligro esta buena marcha en 2014?;¿habrá penalización al sector por lo ocurrido en Panamá? «No es probable», apunta Joan Carles Amaro, profesor de Control y Dirección Financiera de Esade. «No debería afectar más que el propio prestigio de Sacyr», opinión compartida por varios directivo de las grandes constructoras.

El tiempo parece jugar a favor, pues los dos principales contratos que hay en lista de espera -los 2.450 millones de la primera fase del AVE de Brasil (Río de Janeiro-Sao Paulo) y los 15.000 del AVE de Rusia (Moscú-San Petersburgo), aunque se licitarán por partes- no serán adjudicados hasta bien entrado 2015.

También están los que no piensan de esta manera, por ejemplo Julián Núñez, presidente de SEOPAN, que opina que, el caso de Panamá, dañará al sector.