Seguramente habrás leído las siglas SEPA en alguna ocasión, al realizar alguna operación con tu banco o leyendo la información de algún producto financiero. Estas palabras hacen referencia a Single European Payments Area, que en español significa  Zona Única de Pagos en Euros.

¿Qué es la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA)?

La iniciativa de la Zona Única de Pagos en Euros está principalmente liderada por la industria bancaria europea a través del Consejo de Pagos Europeo y apoyada por la Comisión Europea, los gobiernos y los bancos centrales de varios países europeos.

Zona Única de Pagos en Euros, es la zona, dentro de Europa, en la que los ciudadanos, las empresas y otros agentes económicos pueden hacer y recibir pagos en euros, con igualdad de condiciones, derechos y obligaciones, todo ello con independencia de su ubicación y de que esos pagos hayan requerido o no procesos entre distintos países.

La zona SEPA la integran los 28 países miembros de la Unión Europea, junto con Liechtenstein, Islandia, Noruega, Suiza y Mónaco.

¿Cómo afecta la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA) a los clientes de banca.

La Zona Única de Pagos en Euros (SEPA) permite a los clientes de banca de los 33 países que la integran (los 28 de la UE más los 5 adicionales) disponer de un conjunto de normas y estándares comunes a la hora de hacer transferencias bancarias, domiciliaciones y pagos con tarjetas, de tal manera que los pagos internacionales sean tan sencillos como los de ámbito nacional. Esto facilita los procesos de pagos y permite fijar unas nuevas reglas del juego y ciertas ventajas para los usuarios a la hora de pagar:

  • Se puede usar una única cuenta bancaria para operaciones de pago en euros dentro de la zona SEPA.
  • Existe mayor seguridad para los usuarios de servicios de pago.
  • Mejoras en los procesos de ejecución en el ámbito de los medios de pago.
  • Eliminación de barreras en pagos internacionales.

Los elementos de pago afectados por la implantación de la zona única SEPA son tres:

  • Las transferencias SEPA, sustituyen a las actuales transferencias nacionales.
  • La sustitución de las actuales domiciliaciones de recibos españolas.
  • Las actuales tarjetas bancarias de pago.
  • Las cuentas bancarias ahora cuentan con un código adicional (IBAN).

Para cada instrumento de pago, se producen los siguientes cambios:

  • Transferencias: Con SEPA se realizarán en base a los códigos BIC e IBAN.
  • Órdenes de domiciliación: Igual que ahora, para un emisor de recibos pueda cargar en cuenta de un cliente, necesita su autorización expresa (no cambian los que ya estaban autorizados antes). La devolución de los adeudos se somete a la normativa de servicios de pago.
  • Tarjetas: La principal novedad en las tarjetas de débito y crédito es el chip EMV. A día de hoy, la mayor parte de las tarjetas emitidas por las entidades españolas cuentan ya con el chip y los TPV de la mayoría de los comercios nacionales están preparados para esta nueva forma de pago.

En definitiva, con la entrada en vigor y el avance en la implantación de la SEPA y la normativa asociada, los clientes de las entidades bancarias se benefician de unos procedimientos bancarios de pago más seguros e iguales para operaciones entre los países adheridos, evitando la burocracia que antaño era necesaria al hacer pagos y transferencias internacionales.