Lo más importante no es recuperar el impagado, sino prevenirlo.

Muchas empresas están viendo la exportación como una manera de seguir creciendo, o como el bálsamo reparador del maltrecho mercado nacional. El problema es que, en los tiempos que corren, se enfrentan a un aumento del riesgo de impago. Y no es lo mismo reclamar una deuda en Cuenca que en Kuala Lumpur. ¿Qué hacer? Síguenos.de malaga al mundo

Has cerrado una venta con un cliente de otro país y todo parece ir sobre ruedas. Pero, una vez entregada la mercancía, pasa el tiempo y el dinero no llega. ¿Ahora qué?

Estas preparado para que tu empresa se embarque en la aventura del mercado exterior, pero aun no has dado el paso por miedo a que haya un impago

La morosidad fue el 2 factor de entorno empresarial que más preocupaba a las empresas en el años 2013, solo por detrás del macroeconómico.

Sin embargo, frente a esta percepción, nos encontramos con datos que invitan al optimismo. Hay datos, que demuestran que la recuperación económica mundial está reduciendo la insolvencia en los mercados internacionales.

Actualmente, “las tasas medias de impago que soportan las empresas españolas en el exterior, están por debajo del 1%” afirma Juan de la Cruz Martin, analista de Cycomex, servicio de asesoramiento en comercio exterior, ofrecido por Crédito y Caución. Si es cierto que  depende mucho de los mercados, sectores de actividad y el uso que los empresarios den o no al seguro de credito.

De hecho, salir de España no es mucho más arriesgado que vender aquí… Los mercados extranjeros mostraron un mejor comportamiento que el mercado nacional en plena crisis.

Más vale prevenir…

No caigas en errores de novato, no todos los impagos se deben a la insolvencia del cliente. La mejor manera de afrontar un impago es evitar que se produzca. ¿Cómo?

Analiza el mercado. “Lo mejor es hacer una prospección del mercado para saber qué clientes potenciales hay y cuáles son los más solventes”, se indica desde la compañía Cesce.El mundo en tus manos

Investigar al cliente. Cerrar un trato sin conocer al comprador eleva el riesgo. Es aconsejable pedir un informe comercial del cliente como los ofrecidos por entidades como Crédito y Caución, Cesce, Coface o Solunion. Hay que saber con quién se están haciendo negocios… porque si no, puede que cuando vayas a buscar, descubras que no existe…

Acuerdos Confusos: Un contrato bien redactado. Descuidar los términos de la oferta debido a las prisas por cerrar el trato puede llevar a que el cliente no quede satisfecho con la mercancía recibida y discuta el pago. Es fácil que esto ocurra con productos como los de alimentación, ya que pueden estropearse durante el trayecto. Si en el contrato te has limitado a decir cuantos kilos y el importador recibe menos de lo establecido, puedes encontrarte con un “regalito” del tipo litigio. De hecho, algunos importadores que lo saben, se aprovechan así de los exportadores novatos…

Sin garantías: A menudo los gerentes de pymes, tienen más visión de comerciales que de financieros, esto hace que se centren en cerrar el trato antes, de ver qué garantías les da el posible comprador.

Hay que establecer la política de suministro, definiendo en qué momento pasa a ser titular de la mercancía el comprador y con qué documentos, fijar los plazos, las obligaciones y los medios de pago, etc.

Uno de los consejos que damos, no es más que contar con alguna empresa o compañía especializada en seguros de credito, ya que ellos pueden contar con herramientas para que no se convierta el sueño de salir al mercado exterior, en pesadilla…

Ores & Bryan cuentan con una experiencia de más de 24 años y trabajamos con las mejores compañías. Nuestro amplio equipo de profesionales hace que este sueño, siga siendo un sueño.

Nos preocupamos por ti.

Rotulo Ores