Cargar el móvil sin cables es posible desde hace tiempo, al igual que es una gran desconocida por el público en general. La inferior velocidad de carga y su coste, sus grandes obstáculos.

Cargar el móvil sin cablesConseguir cargar el móvil sin cables, sin necesidad de llevar contigo el cargador –o al perderlo– es el sueño de muchas personas, conseguir que el móvil sea móvil y no un aparato unido a un clave. La realidad es que esto es posible, aunque no es una solución popular, entre otras cosas, por la falta de estándares existentes.

Los cargadores inalámbricos utilizan un campo electromagnético para transferir energía entre objetos, lo que permite ‘llenar’ la batería de los teléfonos si se exponen a estos campos. Las bases de carga disponen de una bobina de inducción para crear el campo electromagnético y poder realizar la carga de un objeto que se encuentre dentro del radio de influencia del mismo.

¿Por qué no se popularizan estos sistemas?

Además de por el desconocimiento de su existencia, uno de los principales problemas de este tipo de carga es que no todos los teléfonos se adaptan a estos sistemas. A esto debemos sumar que este tipo de cargadores nunca vienen junto al terminal, por lo que supone un gasto extra (de entre 30 y 75 euros en función del modelo) que los usuarios no suelen estar dispuestos a llevar a cabo: la falta de eficiencia de estos dispositivos –el teléfono tarda, de media, el doble de tiempo en completar su carga– es una de sus grandes desventajas, por lo que los desarrolladores de estos productos se encuentran trabajando en ello para poder estar a la altura de los cargadores de alta velocidad.

En este vídeo podrá ver cómo funcionan los dos principales sistemas de carga inalámbrica, Qi y PMA:

La existencia de todas estas alternativas y de distintos modos de carga hace que la industria tampoco acabe de decidirse sobre la opción más adecuada. No hay solución perfecta para este tipo de aplicación, y en realidad cada una de las propuestas disponibles tiene sus ventajas y sus desventajas.