Seguro que más de una vez le has dejado el coche a tu pareja o a algún amigo, incluso le has dejado el coche a tu hijo para que vaya cogiendo experiencia al volante y no somos conscientes del peligro que puede conllevar. Para cubrir estas situaciones y que puedas dejarle con tranquilidad el coche a alguien cercano a ti, puedes contratar un seguro ocasional o de segundo conductor. Este seguro está destinado a que estas personas estés cubiertas con las coberturas suficientes en caso de que se produzca algún incidente durante la circulación.

Lo que las compañías aseguradoras exigen en la mayor parte de los casos, es un aumento en la prima a pagar por el asegurado, y en muchas ocasiones puede llegar hasta un 50% más del precio inicial, para poder suscribir este tipo de seguro e incluir a otros conductores en ella. Si una persona cercana a ti conduce con asiduidad tu vehículo, tiene mayor riesgo de accidente o percance. Por ello, un mayor riesgo provoca una mayor protección, y con ello, una prima más elevada.

Sin embargo, hay muchas opciones que elegir, ya que cada compañía de seguros actúa de una manera y ofrece soluciones diferentes ante esta situación. Algunas compañías de seguros incluyen una subida de precio por incluir a un conductor ocasional en el seguro, otras no permiten que un conductor joven se pueda incluir en el contrato como segundo conductor, otras ofrecen cobertura a cualquier conductor con experiencia para manejar el vehículo y otras, directamente no permiten ningún conductor ocasional en el contrato. Por ello hay que estudiar que casos tenemos y cual nos beneficia más.

Lo más habitual es que cualquier conductor que no esté en el seguro esté exento de la cobertura que ofrece la póliza, así que el riesgo es real cuando una persona que no está asegurada conduce un coche, ya que ni contaría con la protección de las coberturas ni se beneficiaría de las indemnizaciones correspondientes.