Los jueces empiezan a considerar delitos comportamientos que hasta ahora se sancionaban como faltas administrativas, aumentando la responsabilidad penal de los directivos.

Las siguientes conductas no solo pueden afectar a la responsabilidad penal de los directivos, sino también a la empresa. Los empresarios pueden acabar en la cárcel si no evitan estos comportamientos en su empresa:

Acoso laboral
El acoso moral, sexual o por razón de sexo no es poco probable. Puede llegar a evitarse con un plan de prevención y un protocolo antiacoso. No solo hay que tener en cuenta la pena de cárcel de hasta dos años, también el daño reputacional que conlleva.

Fraude a la Seg. Socialresponsabilidad penal de los directivos
Ejemplos de esto son no pagar las cuotas de la Seguridad Social, beneficiarse de deducciones inmerecidas, contratar falsos autónomos, etc. Esto puede quedarse en una sanción, pero si la deuda es superior a 120.000 € los directivos podrían enfrentarse a una pena de prisión de 2 a 6 años.

Connivencia con empleados
Colaborar con los empleados para cometer fraude es una  infracción muy grave, y tiene consecuencias tanto para el empresario como para el trabajador.

Imposición de condiciones inferiores
Si existe engaño o abuso por parte del empresario hacia sus trabajadores, aprovechándose de una situación de necesidad, para obligarles a aceptar unas condiciones laborales inferiores a las inicialmente pactadas se puede llegar a enfrentara pena de cárcel.

Contratación de extranjeros sin permiso de trabajo
Esto puede ser considerado una infracción muy grave que desembocaría en cuantiosas sanciones y en el cierre del establecimiento hasta cinco años. Si existe una irregularidad y no se está dispuesto a arreglar la situación del trabajador o trabajadores puede derivar en penas de prisión de hasta 5 años.

Discriminación
Dar un trato diferente a un trabajador por razones de sexo, edad, orientación sexual o religión puede dar lugar a una indemnización por daños y perjuicios y anular su despido, en el caso de que lo hubiese.

Impedir la libertad sindical o el derecho a huelga
También afecta a la situación inversa, es decir, impedir a un trabajador que acceda a su trabajo durante una huelga también se considera una falta. Tanto directivos como empleados pueden sufrir las consecuencias penales.

Incumplir la prevención de riesgos laborales
No cumplir la prevención de los riesgos laborales puede conllevar prisión. Bien es cierto que es importante estudiar el caso con detenimiento, ya que el accidente podría haberse producido por alguna imprudencia. En este caso la pena sería menor.