Cuando terminó el estado de alarma a consecuencia de la paralización económica creíamos que los impagados empresariales iban a ser muy importantes. Pero no ha sido así, ¿Por qué ? Las diversas medidas que adoptó el gobierno, como lo expedientes temporales de regulación de empleo , los créditos ICO con carencia hasta un año , así como la moratoria concursal vigente hasta 31 de diciembre, han inyectado a la economía un flujo muy importante de liquidez , y como indicamos en el titular, hace que nuestra economía esté dopada.

Esta situación tiene fecha de caducidad como nos avisa la Asociación de Trabajadores Autónomos, que nos recuerda que algunos de los préstamos se han concedido con una carencia de seis meses y es ya ahora, en octubre, cuando empiezan a vencer, y sus titulares puede que no tengan capacidad de afrontar ni los primeros pagos. Hablamos de muchas operaciones, en total han sido 818.208, con un importe avalado de 77.000 millones de euros, siendo el 98% pequeñas y medianas empresas y autónomos.

El Director Corporativo de riesgos de Solunion, Enrique Cuadra, nos indica que la incidencia de los impagados será distinta según los sectores. Los más perjudicados serán los sectores vinculados al consumo, la hostelería, el ocio, el turismo , los servicios no financieros y la distribución no alimentaria. Las siguientes serán construcción, mayoristas electrónicos y papelero y los mas resistentes serán alimentación, distribución y farmacia.

Y la pregunta de siempre: ¿A quién no le afectará? Pues desgraciadamente la crisis es global y afectará a todos, y todos mas o menos también experimentarán dificultades durante el año próximo. En la crisis anterior los que se mostraron más resistentes fueron las empresas exportadoras, y las que tenían contratado el seguro de crédito frente a impagos.

Ante este panorama , ¿se pueden tomar medidas para que tenga el menor impacto posible? Lo vemos en el próximo artículo.

Saludos y atentamente.